Hoy me despedí de ti, te abracé fuerte, nos besamos como nunca pero tú tenías que irte, la mayor parte del tiempo sólo reímos, recordamos y planeamos lo que haríamos cuando tú regresaras.

Nos cayó la noche y bajo la luz de la luna pude ver esos hermosos ojos que me hipnotizan y no me dejan pensar.

Fue la despedida más dolorosa y larga de mi vida, en la que no quería soltar tus manos, no quería dejar de ver tus hermosos ojos, esa bella sonrisa y ese lindo rostro que me hace suspirar. No era un “adiós eterno” sino un “adiós momentáneo” pero se sentía igual, se sentía como si la despedida hubiera sido de un rompimiento, aunque ambos sabíamos que no era así, porque yo ahí frente a ti, pidiéndote que no te fueras, no fue sólo el amor y las ganas de tenerte cerca las que me hacían pedirte que no te fueras, era algo más, algo más allá de eso. Eran esas alegrías que me habías regalado por ese bello tiempo que estuvimos juntos, cada locura, cada momento, cada historia, cada sonrisa y cada palabra que nos decíamos cuando nos veíamos.

Algunos decían que éramos un par de ridículos por despedirnos como si te fueses a ir para siempre, pero pocos entienden lo que es dejar ir a alguien a quien amas con la intensidad que nos amamos tú y yo.

Al verte partir sentí que algo se rompió dentro de mí, pues sabía que no te iba a poder abrazar, no te iba a poder tener tan de cerca, besar tus labios, tocar tu piel, oler tu perfume, pero sobre todo verte, verte y admirar tu belleza que me hace tan feliz.

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Esa noche no pude dormir, no dejaba de pensar en que te irías y no te vería en un largo tiempo. Llegó la noche y lloré hasta quedar dormida porque tú te irías, porque por un tiempo no te tendría junto a mí.

¿Sabes? Cuando la gente dice que somos unos locos creo que sí, tal vez éramos y somos unos locos que pedían a gritos no tener que separarnos, pero ¿Quién no enloquece con el amor? Cuando veo por las calles gente normal y sin perder la cordura, me pregunto “¿de verdad son felices?” porque cuando tienes amor y todos te llaman loco, es cuando sabes que es amor de verdad, que la locura de amar, cada vez te hace alucinar.

Hoy te veo partir y cuento los días para verte de nuevo, cuento las noches y debo mirar la luna para que ella me diga cómo estás, porque la envidio cada vez que te vas, porque ella te puede observar, sólo puedo esperar mensajes, extrañando tu presencia.

Es difícil despedirte de quien amas, es difícil dejar ir pero es aun mas difícil, hacerme la que no me importa, la fuerte que te va esperar, porque a pesar de saber que me amas vivo con el miedo. Con aquel miedo de que alguien más descubra lo maravilloso que eres y también se llegue a enamorar, vivo con el miedo de que un día me digas que ya no vas a regresar.

Yo sé que eres a quien amo, sé que te podré esperar hasta un millón de años.

 

por Ari León



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