Estas palabras plasmadas en estas líneas no están tan lejos de la realidad, me siento atorado escribiendo versos sólo para poder olvidar lo que realmente fue.

A veces creo no poder encontrar una manera de salir de esta situación. Aunque piense en los días que estoy pasando sin ti, no hay nada que demostrar y aunque me encuentre sin alguien a mi lado, aún sigo escribiendo todas las cosas que podría haber hecho.

Vamos caminando bajo el mismo el cielo, no es tan fácil haber conocido cada parte de ti, haber visto cada gesto de tu persona. Ayúdate a ti misma, no tienes nada que perder así que ahora tengo algo que decir: quizá podremos reconocer un momento de silencio, tal vez podamos estar de acuerdo en un mismo punto de vista.

Hace tiempo atrás creíamos en una sola ilusión y estábamos unidos, así que la última cosa que estoy dispuesto a hacer en vida propia es decir “Adiós”. Este sentimiento nos ha destrozado y a partir de ese momento el destino nos mostrará el resto de nuestras vidas. Nada ni nadie nos hará volver esta vez, nadie sabrá lo que sentimos, así que no lo intentes. Te envolverán los sonidos de todos aquello lugares a los que fuimos y sentirás que algo te hace falta, siempre habrá un recuerdo que te hará dar un pequeño suspirar.

Esta noche soñé con todas las cosas que hemos pasado y no puedo seguir esperando por ti, así que supongo que me quedaré solo por un tiempo. Tal vez no te extrañe a ti, sino que extraño ser la persona que solía ser cuando estaba contigo. Mis ojos piden a gritos poder ver a alguien que me haga sentir algo nuevo. Quizá nunca debí visitar ese lugar en tus ojos, ni debí tocar tu corazón.

Sólo espero un día poder encontrar paz y tranquilidad en mi soledad y cuando llegue el momento, incluso hasta podré seguir escribiendo versos, ya no tan dolorosos, ya no tan melancólicos, ya no tan para ti.

 

por José Córdova



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