Por medio de la presente presento mi renuncia, mi renuncia a ser adulto.

Renuncio a ser adulto y no es que me de miedo vivir las etapas de la vida. No quiero que al ser grande me olvide de sentir, de vivir y de ser humano.

Quiero ir a McDonalds y pensar que es un restaurante de 5 estrellas.

Quiero hacer barquitos de papel en el río que se forma en las calles cuando llueve y hacer patitos tirando piedras al agua.

Quiero pensar que los dulces son mejor que el dinero, porque estos se pueden comer.

Quiero tener un recreo y pintar con acuarelas.

Quiero salir cómodamentede mi casa sin preocuparme cómo luce mi cabello o si mi ropa esta a la moda o se ve bien.

Quiero tener alguien que me arregle y me planche la ropa.

Quiero regresar a mi casa y que  una comida casera me espere y que alguien haga divertida mi cena.

Quiero tomar largos baños y dormir 10 horas todas las noches.

Quiero recostarme a la sombra de un viejo roble y hacer ventas de mis juguetes viejos.

Quiero abrazar a mis padres todos los días y enjugar mis lágrimas en sus hombros.

Quiero regresar a los tiempos donde la vida era simple.

Cuando todo lo que sabía eran colores, tablas de sumar y cuentos de hadas; y eso no me molestaba,POR QUE NO SABÍA QUE NO SABIA Y NO ME PREOCUPABA POR NO SABER.

Cuando todo lo que sabía era ser feliz, porque no sabía las cosas que preocupan y molestan.

Quiero pensar que el mundo es justo.

Que todo el mundo es honesto y bueno.

Quiero pensar que todo es posible.

En algún lugar y en algún momento de mi juventud maduré y aprendí demasiado…

Aprendí de armas nucleares, que la guerra siempre es guerra, prejuicio, hambre y de niños abusados.

Aprendí sobre las mentiras, matrimonios infelices y fingidos, que el amor nunca es para siempre,  aprendí que el interés esta sobre el amor, aprendí del sufrimiento, aprendí leyes de poder, enfermedad, dolor y la muerte.

Aprendí que los inodoros se limpian y alguien debe hacerlo, probablemente tú.

Aprendí de un mundo que saben como matar y lo hacen. De un mundo donde aprendieron a matar pero olvidaron vivir.

Pensaba que todo el mundo viviría para  siempre, porque no entendía el concepto de la muerte, hasta el día cuando perdí a mi perro bajo un auto…

Cuando no necesitaba lentes para leer.

Quiero alejarme de las complejidades de la vida y excitarme nuevamente con las pequeñas cosas una vez más.

Quiero regresar a los días en que la música salia de mi corazón y la gente me miraba bailar como loco por que ellos no la escuchaban, ahora entiendo por que no la escuchaban…

Recuerdo cuando era inocente y pensaba que todo el mundo era feliz, porque yo lo era.

Caminaría de nuevo en la playa pensando solo en la arena entre los dedos de mis pies y la concha mas bonita que pudiera encontrar sin preocuparme por la erosión , la contaminación o por cuánto tiempo más podré aún visitar esas hermosas playas.

Pasaría mis tardes subiendo arboles y montando mi bicicleta hasta llegar al parque, sin la preocupación de que me secuestren, sólo preocupándome de que los perros no persigan mi bici camino al parque.

No me preocupaba el tiempo, las deudas, las presiones y los contratiempos o de donde iba a sacar el dinero para llevar a casa .

Sólo pensaría en que iba a ser cuando grande, sin la preocupación de lograrlo o no. Ahora que soy grande no recuerdo porqué tenía tanta prisa por crecer.

Quiero vivir simple, nuevamente.

No quiero que mis días sean de computadoras que se inhiben, de la montaña de papeles en la oficina, de trato con gente falsa, de noticias deprimentes, ni de cómo sobrevivir unos días más al mes cuando ya no queda dinero en la cartera.

No quiero que mis días sean de facturas de médicos o medicinas o impuestos.

No quiero que mis días sean de chismes, enfermedades y la pérdida de seres queridos.

Quiero creer en el poder de la sonrisa, del abrazo, del apretón de  manos, de la palabra dulce, de la verdad, de la justicia,de la paz,quiero creer que los  sueños se cumplen, quiero creer en el poder  de la imaginación.

Quiero creer en que dentro de la raza humana, aún hay humanos, quiero volver a ser niño…

 

por Ketzal Siegfried



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