Hace tiempo en un pequeño jardín, creció una tierna y frágil florecilla entre miles de raíces secas y marchitas. Podría llamarse milagro o quizás destino su llegada.

La delicada flor siempre estaba feliz… Siempre sonreía ante todo. Siempre animando a las pesimistas raíces que en silencio lloraban esperando su final. Pero por la gracia de aquella florecilla, reían ocultando su amargo pesar. No querían que ella perdiera esperanzas… No, no querían hacerla sufrir. A ella, que veía el mundo de una manera amable y gentil.

Era hermosa con sus fragantes y resplandecientes pétalos que bailaban soltando una alegría al que la contemplase.

No hay nadie más hermosa que ella. Murmuraban las raíces más ancianas. Es una presumida. Decían las malas hierbas llenas de envidia.

La florecilla era bondadosa… Probablemente eso era falso. La florecilla era honesta… Quizás eso sea un engaño. La florecilla era feliz… No había peor mentira que esa. Ella ocultaba un secreto. Quizás el mayor de aquel jardín… La mentirosa flor ocultaba verdad en sus palabras… Siempre lo hizo.

Lloraba en secreto bajo la fría luna que intentaba calmarla. Tan hipócrita era incluso con el sol. Cada que este salía, ella lo recibía con sus pétalos extendidos. Incluso el sereno que dejaba algunas gotas sobre su rostro, no se daba cuenta de la sonrisa falsa y enmascarada.

La florecilla sabía muy bien que siempre debía sonreír. La florecilla sabía que siempre debía ser gentil. La florecilla sabía que debía siempre lucir hermosa… La florecilla fue educada para ser admirada… La florecilla creció como un capricho de arrogancia… La florecilla nunca debía ser fea…

Poco a poco, los pétalos caían. Poco a poco, su color se extinguía. Poco a poco, la fragancia desaparecía. Poco a poco, su tallo perdía color…

Pero la florecilla no debía llorar… No. Ella no tenía permitido sentir tristeza. La florecilla debía ser bella aun en trágicos momentos. El día que una flor murió… Todas las ramas se preguntaron ¿Cómo fue que ocurrió? ¿En qué momento se marchitó? Ignorantes de la respuesta. Continuaron su vida normal, esperando el próximo brote de otra flor…

Florecilla mentirosa que tras su máscara oculta un ser despreciable… Florecilla mentirosa que ocultaba una fealdad… Florecilla mentirosa que nunca logró ser feliz…

 

por Wendy Rios



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