Antes que todo, el centro de esto es que: No quieres perderme pero tampoco quieres estar conmigo; dijiste que me quieres y que me adoras al grado de subir el volumen en tus sentimientos y asegurar que me amas y lo bonito de esto es que yo aprendí a amar, y no sólo a ti sino también a mí, porque si bien me quería ahora puedo decir que me amo tanto que no volvería a caer en eso llamado “amor de mi vida”.

El efecto que tu persona, tu forma de ser conmigo y hasta la manera de tratarme en casi todas las veces, causaba en mí una alta dosis de tanta felicidad, era mucha que podía desbordarse hasta cuando caminaba y podía sentir que la contagiaba a todos incluso a quienes estaban un poco lejos de donde me encontraba; existen ocasiones en las que me cuestiono como tu locura en mi podía causarme problemas, porque así lo llamabas, “locuras”, a las tantas veces que decidías terminar la relación, nuestra relación, las veces que querías ponerle pausa a nuestro amor, a este amor inmenso que sentía por ti, como si fuese una canción, así de fácil;

sigo prefiriendo que sólo lo hubiese hecho una vez, sólo esa primera vez que decidiste terminar porque tus sentimientos, tu corazón se encontraba confuso, tu mente, tú, todo de ti estaba confuso, lo bueno de esto es que en un par de días ya estabas seguro que conmigo querías estar y como siempre yo, desde el primer día en que nos conocimos estuve segura que quería tanto contigo y que yo te había impresionado, que te había gustado.

Que no quieres perderme, pero que tampoco quieres estar a mi lado, conmigo, ¿entonces qué quieres?; ¿Te has preguntado si te quieres? Sí, sí te quieres a ti, a tu persona, si te gusta tanta locura o sí ya quieres comportarte como debes, ¿te quieres?

Quizás me di cuenta un poco tarde, después de las tantas veces que accedía a estar contigo y no comenzar de nuevo, sólo retomar nuestro camino, el que ya existía, la vida que ya teníamos y todo lo que habíamos logrado. ¡Sí! Quizá me di cuenta ya tarde pero lo importante es que me día cuenta, no fue a tiempo pero me día cuenta que en todo este tiempo me falte un poco al respeto y que ahora que ya he puesto fin.

felicidad

Me estoy respetando, me estoy tomando tiempo para ver que en ese tiempo en el que estuve contigo también me estuve amando, porque gracias a tu amor pude descubrir que me encanta sonreír y me encanta estar feliz y divertirme siempre, siendo libre, por contigo o sin ti, el amor está aquí y no me refiero a seguir queriéndote como lo hacía, aunque si te tengo aprecio, me refiero a que el amor no sólo se deduce a estar con alguien, el amor es también la máxima expresión del mundo y yo la expreso así, teniendo a mí.

Divirtiéndome conmigo misma, explorándome más, con lo que me gusta hacer y lo que me encanta hacer y causar en otras personas, porque qué cosa mejor puede haber como cuando vez escuchas a un abuelito contándote una historia con aquel entusiasmo y el gran semblante feliz en su rostro que te contagia, o cuando vez a un niño divertirse persiguiendo una mariposa y haciendo burbujas, o como cuando sonríes sin razón y es por ti, por la satisfacción de estar feliz contigo mismo.

No siempre hay que relacionar al amor con una pareja, con un noviazgo, porque el amor está en uno mismo y se muestra en la satisfacción que se obtiene cuando se sonríe porque sí, porque se quiere, porque se puede; porque el amor siempre ha estado aquí con uno, que el amor no termina, sólo nos engrandece.

Encontremos el amor en uno mismo, para poderlo hacer entender con el amor de alguien más.

 

por Melendez



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