Vamos, retírate de ahí, ya has causado estragos, malos tragos ante tus malos tratos. Es momento de partir, de decir adiós sin despedir, de liberar a quien pusiste en tu prisión. Vamos, es ahora el momento, el ayer ya ocurrió, el futuro será mejor pero sólo si en el presente vuelas por favor.

Ya basta, ya me cansé de tus cien enfados, de tus mil regaños y de mi mar de lágrimas. Es lo mejor, quizá no para ti pero lo es para mí aunque lo acabe de descubrir. Retírate, no te ensañes más en permanecer a mi lado, en cubrirme con tus brazos que me han lacerado.

Retírate, tardaré uno o cien años en sanar lo ensangrentado, de curar las heridas y descifrar mis cicatrices, pero para entonces, ya no estarás a un costado. Vamos, huye de aquí, no te diré cobarde, ni siquiera voy a cuestionarte, yo te abro la puerta para que tú te marches.

Quiero vivir, sentir y respirar sin tener que discutir, pelear o atormentar. Ya hiciste tu parte, esto no fue la obra de arte que esperaba al encontrarte. Retírate, quiero encontrarme, abrazarme y disculparme conmigo…

Pues al estar yo contigo, no me di tiempo para poder amarme.

 

por Alan Y. Reyes



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