Todo pasó un día como cualquiera, sin pensarlo tomé la decisión de hacer un viaje por tres meses al lugar de mi infancia.

Una tarde cuando le comenté la noticia, en cuestión de milésimas de segundo sus ojos claros se llenaron de lágrimas y recuerdo muy bien lo que me dijo: ¡NO TE VAYAS! ¿POR QUÉ TE VAS?. A lo cual yo respondí: Tengo que irme, pero regresaré por ti.

Y así pasamos una semana hablando del viaje y lo que haría, hasta que llegó el día de la despedida, fue algo realmente maravilloso, tuvimos nuestro encuentro y como todas las veces anteriores quedamos satisfechos con el resultado de aquella pasión desbordada por los dos; todo pasó tan rápido que se nos acabó el tiempo y llegó el momento de despedirnos. Nos besamos, lloramos, nos dijimos infinidades dete amo y nos dijimos adiós.

Al paso de esos 3 meses no me pude comunicar con ella y faltando una semana para mi retorno, le hablé y le dije: Ya voy de regreso. Mi corazón latía cada vez más al estar más cerca y llegando a mi destino, lo único que tenía en mente era volverla a ver.

Pasó una semana y no pude verla, pero una mañana la esperé fuera de su trabajo, la miré y aunque ella decía que me odiaba por haberme ido, corrió hacia mí, al igual que yo; nos abrazamos sin pensar en nadie, sólo en lo que sentíamos en ese momento, fuimos a tomar un café, platicamos, reímos y peleamos. Al final me dijo que sólo quería que fuéramos amigos, a lo cual yo de inmediato dije que no, porque yo la amaba y ella sentía lo mismo, pero no lo quería demostrar.

Al paso de un mes ya todo estaba marchando igual que antes, nos comunicábamos igual, yo estaba feliz pero de repente me dijo algo que nunca olvidaré: Lo nuestro no puede ser. Y hasta el día de hoy no responde mis llamadas, ni textos y sólo pienso en volverla a ver cada día.

No dejo de pensar en ella, cada palabra, cada cosa, las imágenes que compartíamos y lo que nunca falta: esas canciones que parece que también les duele.
Todo esto se puede evitar, pero el corazón no sabe de quién se enamora, él se vale de los demás sentidos, la vista, el olfato y el tacto, entre otros.

Cuando su corazón les insiste en estar con aquella persona, luchen por ella sin pensar en los demás,sólo obedezcan al corazón y después vendrán cosas buenas…

Les confieso que sí era la persona equivocada de la que mi corazón se enamoró, porque ella tenía su hogar al igual que yo y esa es la razón por la cual no podemos estar juntos.

Aunque nuestros corazones se amen eternamente, se mueran por estar juntos y nosotros también, por volver a estar juntos.

 

por Gerardo Reyes



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