Hoy después de muchos años, regresé a ese lugar, fue sólo una vuelta por la zona, pero sin pensarlo, llegó a mí ese recuerdo…

El 6° piso de esa calle a un costado de Vips, recordé todas las veces que llegaste con tu carpeta bajo el brazo, cada día se repetía esa escena una y otra vez; tú mirándome, sonriendo y sin más dabas media vuelta y te ibas, siempre me dije lo mismo una y otra vez: “no muerdo”.

En ese efímero instante, recordé tanto, recordé tu mirada tierna, tu pena para hablarme, la vez que te asusté sin querer, yo en tus brazos tan enferma. En un momento recordé nuestro inicio, vi la mirada de ese ser que ambos creamos y sí, mi respuesta se llenó de recuerdos y nostalgia; se surtió de instantes, como aquella rosa negra, como el susto al atravesar la calle, como el beso en el descanso de las escaleras y las miles de veces que alguien nos dijo que hacíamos bonita pareja (hoy me consta, tenemos un niño muy hermoso).

Tantos tiempos y recuerdos en un instante, tantos años que hoy nos tienen por diferentes caminos, que en momentos me hizo pensar en un “qué hubiera sido si… “. Pero si algo tengo claro, es que los hubiera no existen y hoy tú y yo caminamos por lugares diferentes, con personas distintas y quizá también a ti te pase como hoy a mí, al caminar por calles que alguna vez caminamos juntos, como amigos o tomados de la mano; quizá a ambos en algún momento nos invada esa pregunta de: ¿qué hubiera sido si?

Las decisiones tomadas nos separaron, el amor se terminó o se guardó sólo para no lastimarse más, pero aquí estamos despidiéndonos cordialmente, como 2 extraños que alguna vez en algún momento tuvieron una vida juntos y en común.

Hoy somos esos dos extraños que dejaron partes de ellos en calles, edificios, lugares, que por momentos fueron nuestros.

Hoy te vi tan como antes y todo por esa calle que siempre fue tan nuestra.

 

por Faby Roque



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