Y… ¿Cómo pasó?

Es extraño, comenzó con palabras inocentes…

Con tiernas bromas.

Fue continuando hasta donde solo anhelaba escuchar tu voz.

Que me vuelvo inquieta si no hablamos.

Es tonto cómo lo explico…

Nunca he tocado tus manos

Mucho menos sentir el calor de tus brazos

Quiero ser la razón de tus sonrisas

Así tus ojos pueden brillar

Sería embriagante percibir tu aroma

Que fuera sencillo estar contigo, tan sencillo como escribirte: “…te quiero…”

Supuse que lo que me impedía tenerte ahora era lejanía

La cruda verdad es otra:

No eres libre…

No necesitabas lo desconocido

Cuentas ya con el roce de otras manos

Con el calor de otros brazos…

Motivos de sonrisas sobran en tu vida

Consciente estoy que así es

Pregúntame si me importa…

Agacho mi cabeza

Y diré que no…

Desearía que estuvieras vacío, así suene egoísta

De esa forma podría llenarte de alegrías y tristezas

Y aún queda algo curioso…

Haces una mierda de mi cabeza

Cuando la dulzura de tus palabras atraviesa mis ojos.

Ojalá entendieras la dulce tortura que vivo…

Es tan deliciosa que asumo que si no somos uno,

no es por el amor que se encuentra a tu lado.

Lo que me impide ser de ti son kilómetros de lejanía.

 

por Mariel Diaz



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