Quisiera poder tenerte entre mis brazos.

Me haces tanta falta esta noche, estoy pensando en ti y en los momentos que estamos juntos solos tú y yo.

Sólo el pensar en ti, me lleva al éxtasis que hace que mi corazón se agite, y se desencadenan mis ganas de besarte nuevamente desde los pies hasta tus labios, esos labios que son la fuente de mi deseo; y recorrer cada parte de tu cuerpo con las yemas de mis dedos, detenerme en tus pechos, esos pechos que emanan de ti el sonido más hermoso que he logrado escuchar, el sonido de tu corazón acelerado porque estás conmigo.

Te amo, y perdón por decirlo; ¡pero te amo! me haces falta esta noche, no porque quiera mi cuerpo estar sobre tu cuerpo; sino porque necesito a mi mejor amiga, a esa persona que me toma de las manos y me escucha, a esa persona que se ríe de mis tonterías y que de alguna forma es la parte más importante de mi vida.

Pero sé que ahora estás con él y yo aquí, necesitándote, extrañando tus besos sobre mi piel.

Nunca antes había odiado tanto a una persona, o más bien envidiado a una persona como lo envidio a él; porque él te tiene cada día, cada noche, y yo… Yo sólo te tengo unas cuantas horas, y aunque te hago sentir la reina de mi mundo, creo que hasta ahora eso no ha sido suficiente. Yo daría cada parte de mi cuerpo, mi alma, cada uno de mis sentidos, sólo por ti.

Te necesito más que como mi amante, como mi mejor amiga…

Te necesito, mi cuerpo, mi alma, mi sangre te necesitan.

 

por Ricardo Goga



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