Claro que necesito tus besos, eso es cierto, no lo niego, eso lo hecho de menos, todas las noches de insomnio que he tenido a causa de la soledad.

Pero tranquilo eso no pasa a menudo, es escasa la ocasión que los necesito. La soledad me parece divertida todo el tiempo, pero llegan momentos en las que es engañosa y se presente ante mí en forma de tu recuerdo.

En ese momento es cuando te empiezo a necesitar, ese amante sin escrúpulos, que me veía y lo que desea hacer era ir sobre mí, como león atrapando a su presa, el recuerdo de tus besos invade mis labiosy sólo quiero volver a ese momento tan glorioso donde tus labios se fundían con los míos.

Eres como mi droga, sigo siendo adicta a ti, pero ahora estás inexistente, necesito de ti ahora, esta noche me mata, esta noche tan oscura, que me consume por dentro, haciendo que los recuerdos de aquella habitación revivan cada momento, se me eriza la piel y el fuego dentro de mí se hace más grande, con la luz de la luna llena entrando por la ventana, esa luna que tantas veces fue testigo del quemar de nuestras pieles, es lo único que me queda.

Ya hace tiempo que no te tengo, y no te extraño, pero hay días en los que mi mente juega conmigo, poniendo tu reflejo en la entrada de mi puerta, mientras grito que me hagas tuya desesperadamente pero cierro los ojos, entro en razón y veo que nos estás ahí.

Estas ganas locas de jugar contigo, estas ganas de sentirme libre entre tus brazos, que tengo esta noche, podría llamar a otro, no existe problema en reemplazar un cuerpo, el problema esta en que ningún otro hombre sabe tocarme como tú.

Necesito sólo de ti, necesito que me hagas sentir viva, necesito sentirme de nuevo, necesito que me hagas el amor.

 

por Karen Perez



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