¿Alguna vez te has preguntado por qué sonrío todo el tiempo? La verdad es que hay días en los que quisiera decir ¡basta! Ya no quiero más esto, esos días causan en mi persona dolor y melancolía, poniendo a prueba mis sentidos, mi valentía, poniendo a prueba la dureza y la voluntad de aquello por que sonreía.

Las personas sufren porque quieren” escucho en ocasiones y yo les esperaba; que soy de esas personas que sufren, sólo por el placer de sufrir de llorar, de querer ver algo mejorar en sus vidas.

Sé que muchas razones tengo para ser feliz, pero a veces mis problemas sobrepasar parecía sentir, las cosas que no me gustan multiplicándose van y es que desde el principio y sin lugar a desviaciones todo lo malo acomodándose está, me cuesta adaptarme al cambio y el nuevo mundo por recorrer, son muchas las alteraciones que mi vida está por ver, parece que los problemas asentándose están sin que una solución pueda yo hallar.

Me cuesta trabajo adaptarme a algo que no quise desde el principio, y desde el principio de mis días siento que he estado metida en líos. Debería ya estar acostumbrada si en disonancia con el mundo nací, desde el huequito que mis padres dejaron en mí todo a mi alrededor de una forma diferente vi y que puedo hacer entonces, sino, sonreír.

Lo único que ahora puedo ver son dificultades y malos ratos, quisiera que las cosas cambiasen de algún modo que pueda sonreír por lo menos durante algún ocaso,  antes que la dureza de la vida acabe con mi poca esperanza y fe y el poco positivismo que dentro de mi guardo, tomando la sonrisa como el disfraz perfecto y el escape a la fantasía que yo misma elaboro y perfecciono con ahínco, con valentía,con ganas de tirarlo todo y al mismo tiempo un poco de alegría a la vida.

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Recuerdo que hace unos años las cosas no eran así, y es que estamos metidos en un mundo de cambios interminables, de situaciones devastadoras, estos cambios han sacado lo peor de mí, he cambiado, mi motivación para vivir se ha esfumado, dejando ir aquello lo que de pie me mantenía, ahora sólo lloro por las noches mientras de día estoy intentando pasar desapercibida, sonrío fuerte, osada, alegre, ¿no lo habías notado? Es falsa esa sonrisa que vez a diario al igual que el entusiasmo que una vez proclame y hoy en busca del mismo ando.

La inocencia de la vida que los niños gozan es algo maravilloso que quisiera mantener vigente aun en los peores días, sin embargo, conforme pasa el tiempo y vas creciendo te das cuenta que no la tienes fácil, piensas has perdido aquello que en tu vida más valía. Los pesares de la vida te van dejando profundas huellas, pero está en ti si continuas en sus redes o la refutas con una amplia sonrisa, aunque sea falsa, sonreír es una contradicción de aquello que nuestra alma más le apura y la mejor arma para esas inagotables luchas diarias.

¿Alguna vez te has preguntado por qué sonrío todo el tiempo? La razón, la vida. Esa amarga vida que triste hace mis días, pesadumbres sobre mi desploma y con mi corazón arremete, pero mi razón más fundamental de la sonrisa del día, es que así como me veo, feliz, es como quiero estar. Sonreír para ser feliz, y a pesar de algún malestar, sonreírle para no regalar mi victoria y mi lucha comenzar, sonreír para verme fuerte, sonreír para ser valiente, sonreír para alzar la voz y hasta el último suspiro que en esta vida emane, hasta ese día decir que de esa sonrisa soy.

Sonrío sólo para vivir…

 

por Anilorac Gál



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