Quiero que me conozcas como yo te conozco a ti; sé de qué lado duermes, cuál es tu comida favorita, sé de tus alegrías y cuando lloras solitaria.

Yo gozo tus alegrías y lloro contigo tus tristezas, me desvelo junto a ti y me duele el alma cuando algo amargo entra a tu corazón.

Yo bailo al mismo tiempo que tú lo haces y disfruto de las caricias que a ti te dan, me gusta la música al igual que a ti.

En las noches veo tus sueños, a veces me llenan de pavor y yo te muevo para aligerar tu sueño, para que me acurruques con amor; hago lo posible para no molestar y así tu amor poder disfrutar.

Pero he notado que hablas mal de mí, me culpas por tu amor haber perdido, así que has decido que no nazca yo.

Ponte en mi lugar y yo me pongo en el tuyo, yo nunca mataría al que llevo dentro de mi ser: pero, si tú no lo quieres ver así, tal vez sea porque tienes razón, tu has vivido una vida y yo no voy a nacer.

Te perdono mamá y ese cariño que te quiero demostrar no lo podrás tener, pero lo que más me duele; es que no me quieras conocer.

 

por German Gonzalez



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